Tutorial de una fuente historiada

Tras la preparación de los planos, que se han incluido en la entrada anterior, “Croquis y planos de una fuente historiada”, nos hemos puesto manos a la obra. Para ello hemos empleado una pieza de poliextireno extruido de un espesor de 3 cm, en el que con la ayuda de un lapicero hemos vertido las piezas que van a constituir la estructura principal de la fuente. Ver fotos nº 1 y 2.

 2016-11-24-3993-coolpix-1600x1200Foto nº 1

2016-11-24-3996-coolpix-1600x1200Foto nº 2

Una vez marcadas las piezas hemos procedido con paciencia a cortarlas con ayuda de un cúter bien afilado. Dado el espesor elegido del porexpán, 3 cm, hemos cortado en una sola pieza los muretes laterales con las piezas que a modo de bañeras llevará colocadas encima, por donde pretendemos que discurra el agua y, una vez cortada, se ha rebajado en ½ cm en ambos lados de los muretes, para dejarlos con un espesor de 2 cm. Ver foto nº 3 donde se aprecia un murete recién cortado de la pieza de porexpán, y otro al que ya se le ha rebajado y procedido a marcar el despiece de las piedras tanto de muros como de arcos.

2016-11-25-4002-coolpix-1600x1200Foto nº 3.

En las fotos nº 4 y 5 se aprecia el resultado final de un murete comparándolo con el plano del alzado lateral de la fuente.

2016-11-25-3999-coolpix-1600x1200Foto nº 4.

2016-11-25-4001-coolpix-1600x1200Foto nº 5.

En las fotos nº 6 y 7 se ha presentado de manera provisional los dos alzados laterales con el alzado frontal,  para ver su efecto.

2016-11-25-4004-coolpix-1600x1200Foto nº 6.

2016-11-25-4005-coolpix-1600x1200Foto nº 7.

A continuación hemos procedido a vaciar las bañeras que coronan los tres peldaños de los alzados laterales, así como la bañera que corona el arco central.

Con la ayuda de unos bolígrafos viejos, ver foto nº 8, hemos fabricado unas tejas que colocaremos en la salida de cada bañera a modo de desagües. Para ello hemos medido y cortado a la mitad los cuerpos de los mencionados bolígrafos.

 2016-11-25-4006-coolpix-1600x1200Foto nº 8.

En la cara exterior de cada bañera hemos perforado con la ayuda de un destornillador fino y de una lima redonda, la salida de las aguas, en la que hemos encajado las tejas que dirigirán las aguas hacia la siguiente bañera. Ver fotos nº 9 y 10. Las tejas se han inmovilizado a las perforaciones con la ayuda de una silicona. En las mismas fotos se aprecia que hemos preparado un fondo rocoso sobre el que se apoyan los alzados laterales de la fuente, siguiendo la idea original expuesta en el croquis de la entrada anterior. Para ello hemos empleado la base de una bandeja de alimentación adherida a una pieza de porexpán expandido. El pegamento utilizado ha sido un “No mas clavos”. No hemos empleado la cola blanca de carpintero ya que las piezas van a estar en contacto con el agua. En cualquier caso debe emplearse un pegamento sin disolvente para que no ataque y deshaga las piezas de porexpán. En la parte inferior hemos tallado un zócalo rocoso, que llegará hasta la altura del arco que se apoya en esa roca, y en la parte superior un muro de contención a base de piedra careada.

2016-11-25-4007-coolpix-1600x1200Foto nº 9.

2016-11-25-4008-coolpix-1600x1200Foto nº 10.

Hemos  continuado colocando láminas de poliextireno extruido, hasta completar el fondo. Tras su tallado procedemos a pintar las dos zonas diferenciadas como roca y como mampostería careada. Ver foto nº 11

Para esta pintura se ha utilizado una primera mano a base de pintura blanca con poco negro para obtener un gris claro. Sin esperar a su secado se le dan unas pinceladas con naranja en la zona de roca, obteniendo  el aspecto que se aprecia en la foto nº 11. Para la zona de mampostería hay que esperar a que seque la primera mano, para con la técnica del pincel seco dar manos consecutivas de gris muy claro, incluso de blanco.

2016-11-26-4010-coolpix-1600x1200Foto n° 11.

También hemos comenzado con el proceso de pintura de la obra de fábrica de la fuente.

La idea es que las piedras de las mamposterías sean de roca caliza oxidada por las inclemencias del tiempo y el agua y las bañeras superiores sean de granito igualmente obscurecido. Para la mampostería empleamos las siguientes capas:

  1. Una mano con una mezcla de blanco y  un poco de negro, para conseguir un gris no muy oscuro, al que le hemos añadido un poco de naranja, para hacer la mezcla algo más cálida. Esta mano se mezcla con agua para hacerla mas fluida y que entre bien entre las juntas de las piedras.
  2. Una vez seca la mano anterior se realiza las siguientes manos con la técnica del pincel seco, primero mezclando de nuevo blanco con muy poco negro, sin el naranja, para ir aclarando algo las piedras. Después con pintura marrón o terracota. Y por último con blanco para aclarar e iluminar un poco las piedras. Ver foto nº 12.

Para las bañeras de granito las capas son las siguientes:

  1. Una mano con una mezcla de blanco y  un poco de negro, para conseguir un gris claro.
  2. Una vez seca la mano anterior, y con la ayuda de un pincel de pelo duro mojaremos las puntas en pintura negra, e iremos dando ligeros toques en la superficie. Ver foto nº 12.
  3. Una vez seca la mano anterior se repite el punto 2 pero con pintura blanca. Ver fotos nº 13 y 14.

img-20161126-00257-1600x1200Foto nº 12.

2016-11-26-4011-coolpix-1600x1200Foto nº 13.

2016-11-26-4013-coolpix-1600x1200Foto nº 14.

Una vez pintadas las distintas piezas que componen la fuente, hemos procedido a pegarlas entre si, con “No más clavos”, sujetando las piezas con alfileres de costura mientras se produce su secado.

Con la fuente montada, hemos procedido a dar manos de verde en los lugares que se supone la humedad ha dejado su huella en los rincones de la mampostería y bajo los desagües. Para ello se emplea la técnica de la aguada. Se pone una gota de pintura verde en un recipiente con varias gotas de agua. Una vez diluida la pintura, se procede a ir dando sucesivas manos con la mezcla en los lugares elegidos, hasta conseguir el efecto deseado. Al ser una aguada hay que esperar mas tiempo a su secado. Ver fotos nº 15 y 16.

2016-11-26-4014-coolpix-1600x1200Foto nº 15.

2016-11-26-4015-coolpix-1600x1200Foto nº 16.

Si bien durante el proceso de montaje hemos ido comprobando que los caños funcionan correctamente, en cuanto a su colocación y orientación, en este momento hemos realizado otra prueba para ver que todo funciona correctamente. Para ello hemos colocado la fuente en el fregadero bajo el grifo y hecho correr agua desde la bañera superior. El resultado puede apreciarse en las fotos nº 17, 18 y 19.

2016-11-26-4016-coolpix-1600x1200Foto nº 17.

2016-11-26-4017-coolpix-1600x1200Foto nº 18.

2016-11-26-4018-coolpix-1600x1200Foto nº 19.

Llegó el momento de buscar algún recipiente con las dimensiones necesarias para poder instalar la fuente. En tiendas donde se venden tupperwares hemos encontrado uno de las dimensiones adecuadas. Así mismo hemos encontrado una pequeña bomba de pecera que nos da el caudal suficiente para hacer funcionar nuestra fuente. Ver foto nº 20.

2016-11-30-4035-coolpix-1600x1200Foto nº 20.

Incluimos unas fotos de la bomba donde puede apreciarse las características técnicas de la misma. Trabaja directamente conectada a la red de 230 v, consume 2,5 vatios, la altura máxima a la que puede elevar el agua es tan solo de 0,5 metros, y es capaz de mover 180 litros en una hora. Ver foto nº 21. La bomba es del tipo sumergible, o sea debe estar bajo el agua para que pueda funcionar.

2016-11-30-4037-coolpix-1600x1200Foto nº 21.

Además, como puede apreciarse en  la foto nº 22, la bomba tiene una pequeña palanca que permite regular la salida de agua. Ver foto nº 22.

2016-11-30-4038-coolpix-1600x1200Foto nº 22.

Comenzamos forrando el tupperware por su cara interna con una lámina de porexpán extruido, obtenido de una bandeja de alimentación. La lámina ocupa todo el ancho del tupper pero no llega a cubrir todo el fondo ya que se pretende imitar el fondo rocoso de la parte visible de la fuente. La parte posterior lo ocupará la bomba. Arañamos la cara visible del porexpán para simular las irregularidades del fondo. Ver foto nº 23.

2016-12-01-4039-coolpix-1600x1200Foto nº 23.

El tupper tiene una altura de 6 cm que es excesiva para el borde de nuestra fuente, por lo que es necesario rebajarlo. Así mismo hemos forrado la parte visible tanto interior como exterior del borde de la fuente con láminas de porexpán extruido. La altura interior es de 3 cm, que es el ancho de las piezas. Hemos procedido a marcar un despiece en imitación de un revestimiento de ladrillos. Ver foto nº 24.

2016-12-01-4040-coolpix-1600x1200Foto nº 24.

El despiece realizado se ha coloreado con una base de gris (blanco y un poco de negro aguado) y cuando ha estado casi seco, se ha dado una mano de naranja con la técnica del pincel seco. Ver foto nº 25.

2016-12-01-4042-coolpix-1600x1200Foto nº 25.

Antes de pegar las piezas hemos procedido a recortar, con la ayuda de un cúter bien afilado el borde del tupper, hasta la cota  que necesitamos. Ver foto nº 26.

2016-12-01-4043-coolpix-1600x1200Foto nº 26.

De los bordes de las bandejas de alimentación hemos preparado las piezas para forrar la parte exterior del borde de la fuente. Y hemos procedido a pintarlas antes de pegarlas en su lugar. En esta caso hemos empleado como siempre una primera mano de gris (blanco y negro aguado) y, tras su secado, se han ido dando manos consecutivas con la técnica del pincel seco de marrón, ocre, amarillo y blanco. Ver foto nº 27 donde nos encontramos en pleno proceso de pintado.

2016-12-01-4044-coolpix-1600x1200Foto n1 27.

Mientras se secan las piezas anteriores hemos realizado unas piezas de 1,5 cm de alto de porexpán extruido, para colocarlas bajo la obra de fábrica de la fuente. Con ello levantamos la propia obra de fábrica haciéndola más visible tras el brocal que estamos preparando. Además con la piedra delantera dejamos preparado un lugar idóneo donde poder poner los cántaros para que se llenen de agua bajo los chorros. Las coloreamos del mismo modo que hemos realizado las piedras superiores. Ver foto nº 28.

2016-12-01-4045-coolpix-1600x1200Foto nº 28.

Una vez secas las piezas que conforman el brocal tanto exterior como interiormente, procedemos a pegarlas con la ayuda del “No más clavos”. Para ello ponemos un peso sobre la pieza del fondo y sujetamos con pinzas de la ropa las piezas verticales cogiendo como un sándwich las piezas interior y exterior, dejando en medio el borde del tupper. Usamos unos restos de porexpán, colocándolas bajo las pinzas para, no dañar las piezas. Ver foto nº 29.

2016-12-01-4046-coolpix-1600x1200Foto nº 29.

Pegamos con la ayuda del “No más clavos” las piezas en los asientos de los  pilares de los arcos de la fábrica, y los sujetamos con un alfiler de costura para que no se muevan. Ver foto nº 30.

2016-12-01-4048-coolpix-1600x1200Foto nº 30.

Una vez pegadas las piezas presentamos el conjunto en el interior del tupper, para ver el efecto. Ver foto nº 31.

2016-12-01-4049-coolpix-1600x1200Foto nº 31.

Una vez retiradas las pinzas que sujetaban las piezas del brocal, hemos realizado con poliextireno extruido las piezas que rematan la parte superior del brocal, ajustándonos a la forma geométrica del mismo. Lo hemos coloreado en colores terrosos. Ver fotos nº 32 y 33.

2016-12-01-4050-coolpix-1600x1200Foto nº 32.

2016-12-01-4051-coolpix-1600x1200Foto nº 33.

Colocamos de nuevo en el interior la fuente para ver el efecto. Ver fotos nº 34 y 35.

2016-12-02-4054-coolpix-1600x1200Foto nº 34.

2016-12-02-4055-coolpix-1600x1200Foto nº 35.

Llegados a este punto, se nos ocurre orlar el fondo rocoso  con unos contrafuertes de obra. Para ello cortamos dos piezas iguales en poriextireno extruido, aprovechando el borde de la pieza, que presenta un resalte que nos resulta aprovechable para nuestro propósito. Ver foto nº 36.

2016-12-06-4058-coolpix-1600x1200Foto nº 36.

A las dos piezas les practicamos sendas hendiduras en el extremo inferior, para que se encajen en el borde superior del tupperware, como puede apreciarse en las fotos nº 37  y 38.

2016-12-06-4059-coolpix-1600x1200Foto nº 37.

A continuación procedemos a realizar el tallado de las dos piezas, marcando, con la ayuda de un lapicero con la punta un poco roma, las hendiduras entre piedras, y con la propia punta vamos dando toques en las distintas piedras, hasta conseguir un aspecto como puede apreciarse en la foto nº 38.

 2016-12-06-4060-coolpix-1600x1200Foto nº 38.

Procedemos a dar la primera mano de pintura mezclando blanco con poco negro y poco naranja, aguándolo para facilitar la entrada de la mezcla entre las hendiduras de las piedras. Ver fofo nº 39.

2016-12-06-4062-coolpix-1600x1200Foto nº 39.

Con la técnica del pincel seco y una vez se ha secado la mano anterior procedemos a aplicar distintas manos de marrón, ocre, y blanco para las piedras y de marrón, ocre, amarillo y blanco para las zonas con el revoco entero. Ver foto nº 40.

2016-12-06-4063-coolpix-1600x1200Foto nº 40.

Una vez secas las piezas, procedemos a pegarlas en los laterales del fondo rocoso, con la ayuda del “No más clavos” y sujetamos la piezas con la ayuda de alfileres de costura, mientras su secado. Ver foto nº 41.

2016-12-06-4065-coolpix-1600x1200Foto nº 41.

En el cajón de restos de materiales buscamos tubos de plástico que nos permitan llevar el agua desde la bomba hasta la parte superior de la fuente. Además decidimos inmovilizar la bomba en el interior del tupper con la ayuda de una brida, que por su escaso tamaño han tenido que ser dos para poder abrazarla. Ver foto nº 42.

2016-12-06-4066-coolpix-1600x1200Foto nº 42.

Buscamos el emplazamiento para la bomba en el interior del tupperware, de manera que aseguremos que la rejilla de entrada de agua siempre va a estar sumergida y que los tubos de salida de agua no se vean retorcidos, para evitar la obstrucción del agua en su interior. Para colocarla realizamos dos pequeñas perforaciones a una altura del fondo del tupper que nos asegura que no se va a salir el agua de la fuente. Por las mismas metemos las dos bridas y abrazamos la bomba, inmovilizándola en el interior del recipiente. Ver fotos nº 43 y 44.

img_20161206_212005-1600x1200Foto nº 43.

Una vez colocada la bomba en su lugar, procedemos a conectar los distintos tubos que nos permitirán llevar el agua hasta la parte superior de la fuente. Ver foto nº 44.

img_20161206_212346-1600x1200Foto nº 44.

El extremo opuesto del tubo lo introducimos por una perforación que realizamos en el porexpán con la ayuda de un destornillador fino y una lima fina redonda, procurando darle a la perforación una inclinación para que facilite la caída del agua en la bañera superior de la fuente. Ver foto nº 45.

img_20161206_215914-1600x1200Foto nº 45.

Llegados a este punto se impone realizar una prueba para comprobar que todo funciona como pretendemos. Colocamos agua en el interior de la fuente con una altura de agua de 1,5 cm, o lo que es lo mismo hasta cubrir las piedras inferiores en las que se asienta la obra de fábrica, y conectamos la bomba a la red eléctrica. Ver fotos nº 46, 47, 48 y 49. En la foto nº 49 se aprecia la salida del tubo en la parte superior de la fuente.

 img_20161206_213354-1600x1200Foto nº 46.

img_20161206_213419-1600x1200Foto nº 47.

img_20161206_213437-1600x1200Foto nº 48.

img_20161206_214412-1600x1200Foto nº 49.

Sólo queda resolver la parte superior de la fuente. Para ello rebuscando de nuevo en el cajón de restos de materiales encontramos un pequeño recipiente empleado en floristería para trasportar flores con su  tallo metido en él. Lo cortamos longitudinalmente por la mitad y lo encajamos a presión en la perforación del porexpán por donde sale el conducto del agua, retirando hacia atrás este último para que no sea visible, como puede apreciarse en la foto nº 50.

2016-12-07-4072-coolpix-1600x1200Foto nº 50.

Una vez comprobado que todo funciona bien, procedemos a tapar con un pequeño trozo de poliextireno extruido el agujero  para disimular la presencia del tubo interior. La parte superior de la fuente la hemos rellenado de yeso al que le hemos dado una forma irregular imitando la formación rocosa. Ver foto nº 51.

2016-12-07-4076-coolpix-1600x1200Foto nº 51.

Una vez seco el yeso, hemos procedido a pintar con una mezcla de blanco, poco negro y poco naranja, aguándolo para que favorezca la entrada en los intersticios de la roca. A continuación, una vez seca la mano anterior y con la técnica del pincel seco hemos aplicado algo de naranja, otra mano de negro (muy poco) y por fin otra de blanco. Al caño se le ha dado una mano de marrón y cuando ha secado se ha manchado con verde. Ver fotos nº 52 y 53.

2016-12-07-4079-coolpix-1600x1200Foto nº 52.

2016-12-07-4080-coolpix-1600x1200Foto nº 53.

Damos así por concluido este tutorial con la inclusión de estas últimas fotos nº 54 y 55.

2016-12-07-4081-coolpix-1600x1200Foto nº 54.

2016-12-07-4082-coolpix-1600x1200Foto nº 55.

Cáceres, 8 de diciembre de 2016.

Antonio (Administrador)

Anuncios
Galería | Esta entrada fue publicada en Tutoriales y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Tutorial de una fuente historiada

  1. Pingback: Croquis y planos de una fuente historiada. | Nacimiento en Belén

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s