Restauración de una fuente antigua

Restauración de una fuente antigua

Este tutorial fue editado con anterioridad en la página Belenismo y Navidad. Al cesar su actividad se recuperó para este sitio.

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Los años no pasan en balde y mucho menos al material que empleamos cada año para montar nuestros nacimientos. La fuente que aparece en la foto puede tener 40 años, realizada por mis padres en corcho prensado, material que en aquel entonces fue una revelación, por su facilidad de manejo y su aspecto de acabado sin necesidad de hacer grandes esfuerzos pictóricos.

Como curiosidad puedo contar que en sus primeros años la fuente se insertaba en un circuito de agua empezando en una cascada, continuando con el río y acabando en esta fuente. El circuito de agua se conseguía con un depósito ejecutado a base de tres latas grandes de sardinas soldadas una sobre otras, con un grifo que controlaba la salida del agua. El depósito se llenaba a mano con agua procedente del barreño en el que terminaba el circuito (debajo del Nacimiento). En aquel momento las bombas de agua brillaban por su ausencia. Años después la fuente se independizó y automatizó colocándole una bomba de juguetería, bomba que aun hoy sigue funcionando sin problemas.

Nuestro nacimiento está pensado para figuras de 10 cm. de alto por lo que el tamaño de la fuente está en proporción a las mismas. Si bien ya ha sido motivo de alguna pequeña restauración, los años han ido dejando su huella, haciendo que solo uno de los caños funcione y estropeando, por la humedad y las salpicaduras, el corcho del que esta construido.

En nuestro ánimo de mantener el patrimonio heredado de nuestros padres, decidimos su restauración, planteándonos hacer mejoras en el sistema de bombeo, cambiando los caños rotos y los tubos de goma y metálicos, picados y podridos, manteniendo la bomba original, ya que es de calidad, y procurando que la estética original no se vea afectada.

clip_image004.jpgEl primer paso fue desmantelar la fuente separando las partes que la constituyen, retirando el marco de corcho bornizo y eliminando el depósito viejo que servía de receptor de agua y el sistema de tuberías y caños que se encontraban muy envejecidos (foto 1). Al desmontarla nos dimos cuenta realmente del estado en que se encontraba la imitación de fábrica de piedra, con el resultado clip_image006.jpgde la rotura del brocal. El muro posterior estaba alabeado por la humedad, por lo que la primera idea fue pegarla con cola de contacto a una pieza de madera que soportara y corrigiera el alabeo, dando mayor estabilidad y resistencia al conjunto (foto 2).

Al mismo tiempo, con el cúter, recortamos los agujeros por los que atravesaban los caños (foto 2) y los rellenamos con sendos cuadrados de corcho prensado, para tapar los antiguos agujeros y corregir la altura, el diámetro y la posición de los mismos, ya que los caños van a ser de un diámetro inferior a los originales.

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Como la pieza de corcho del muro posterior es gruesa nos vemos obligados a colocar dos piezas en cada oquedad para que rellene el hueco (foto 3), pegándolos también con cola de contacto.

Una vez pegadas las piezas esperamos a que seque bien
el conjunto antes de marcar e imitar con el punzón el despiece de las piedras restauradas (foto 4).clip_image009.jpg

Mientras esperamos al secado de las piezas anteriores acometimos la labor de restauración del brocal.

Como quisimos cambiar el depósito que sirve de base a lclip_image010.jpga fuente, buscamos un frasco de plástico que se ajustara lo máximo posible a las formas interiores del brocal, labor complicada ya que la planta del brocal tiene forma de letra “d” mayúscula (D), o sea en su parte posterior es recta y el resto se cierra en planta circular. Encontramos un bote que se ajustaba a las formas redondeadas pero no a la forma recta posterior. Lo recortamos a la altura interior del brocal y a base de calor, en la cocina y con paciencia, fuimos deformando poco a poco el depósito, hasta conseguir la forma pretendida (foto 5).

clip_image012.jpgPor otro lado sometimos al brocal a una sesión de limpieza de restos de pegamentos de anteriores arreglos y manos de pintura que lo afeaban y procedimos a unir de nuevo las piezas rotas con cola blanca y emplear serrín de corcho para tapar y disimular las juntas (foto 6). Para que el brocal ajustara al muro posterior ha sido necesario suplementar con una pieza posterior realizada en poliestireno extruido, que se acomode a las formas del brocal (foto 7) y pegada de igual forma con cola blanca de carpintero, ya que otro tipo de pegamento con disolventes hubieran atacado al poliestireno. Una vez seca la pieza la hemos cubierto de una mano de cola blanca y hemos espolvoreado más serrín de corcho para imitar el aspecto del resto del brocal (foto 8).

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Antes de proceder a pegar el brocal al muro posterior, procedimos a instalar los caños correspondientes y el sistema de bombeo en la parte posterior del mismo, para lo que hemos empleado un juego de respiradores de oxígeno de los utilizados en asistencia sanitaria, ya que presentan dos salidas (las que se introducen en la nariz), que es el número de caños de nuestra fuente. Como las piezas son cortas, dado el espesor del muro, hemos tenido que suplementarlas con trozos de macarrón de plástico del diámetro y longitud adecuados, con lo que tenemos resuelto los dos caños.

Hemos perforado el muro posterior con un diámetro e inclinación necesarios para que, una vez insertados los caños, favorezca la caída del agua en el interior del brocal.

clip_image018.jpgEn el otro extremo del respirador sanitario hemos encajado otro macarrón de plástico de mayor diámetro que a su vez encaja con la salida de agua de la bomba de juguetería (foto 9). A la entrada de la bomba hemos empleado un tubo de goma que por su flexibilidad nos permite ajustarnos a la salida del depósito que preparamos anteriormente.

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Para ello, en la parte central del depósito perforamos un agujero por donde saldrá un pequeño macho (sacado de restos de materiales de la caja de herramientas), que a modo de racord nos permite encajar la goma flexible que entra en la bomba. El racord lo hemos pegado con pegamento rápido tipo Cianoclirato (foto 10), aunque también se ha podido emplear pegamento de tipo epoxídico de dos componentes. En esta operación es importante asegurarse que no haya ninguna pérdida por donde pueda salirse el agua. Lo dejamos secar un par de días para asegurarnos que al encajar el tubo de goma flexible no se nos despegue. De esta forma queda cerrado el circuito de agua. La bomba usada es de juguetería (fotos 9 y 11), de las empleadas en maquetas de trenes eléctricos para fuentes o norias.

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Tiene la ventaja de usar tensiones de seguridad de 16 v en corriente alterna, lo que nos asegura que si por accidente tocásemos los cables no sentiremos ninguna descarga eléctrica, aunque por esta misma razón necesita ser conectada a un transformador eléctrico que nos de una tensión en corriente alterna de 16 v. Para inmovilizar el conjunto de la bomba en la trasera del muro simplemente empleamos un par de cáncamos a los que enganchamos una goma elástica para sujetar la bomba (foto 11).

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Una vez secas todas las piezas del brocal procedimos a pegarlo de nuevo al muro posterior de la fuente, asegurando la unión con alfileres de costura, mientras seca la cola blanca de carpintero (foto 12).

Así tenemos de nuevo el brocal con el muro posterior formando una sola pieza, al que solo nos limitamos a encajar desde abajo el depósito donde cae el agua procedente de los caños (foto 13). El procedimiento que hemos seguido para conseguir la forma del depósito,clip_image026.jpga base calor, hace que la parte posterior del mismo haya quedado arrugada, lo que disimulamos colocando por su parte superior una tira de poliestireno extruído, al que con el cúter le imitamos algunas piedras, y pegamos a la parte inferior de la parte posterior del brocal. Sólo queda encajar el manguito de goma que va desde el depósito hasta la bomba y hacer la prueba pertinente de funcionamiento para asegurarnos de que todo funciona como estaba previsto.clip_image028.jpg

En cuanto a su acabado, y ya que el color propio del corcho prensado se asemeja bastante a piedras de tonos marrones, nos hemos limitado a dar un matizado con pintura blanca con el procedimiento del pincel seco, procurando iluminar el conjunto. Después hemos dados unos toques de color verde en aquellas zonas en las que el agua podría haber resbalado sobre las piedras, dejando su huella indeleble con limos y verdín. A la pieza de poliestireno extruído le hemos dado una mano de marrón, procurando obtener el mismo color que el del corcho prensado, y lo hemos matizado de la misma forma que el resto de la fuente. El interior del depósito también lo hemos pintado en los mismos tonos, imitando el despiece interior de la fuente, y hemos intensificado el efecto con el color verde en la línea máxima del agua (foto 14).

Mientras colocábamos de nuevo el marco de corcho bornizo que lo orlaba, se nos ocurrió la idea de sustituirlo por un marco que imitara un muro de fábrica de piedra en los mismos tonos que la fuente, pero de manera que pudiéramos elegir el tipo de acabado (corcho bornizo o marco de piedra) según la zona donde vaya a ser situada la fuente. Para ello recompusimos el marco de corcho bornizo con tornillos rosca madera a los que pintamos las cabezas para disimularlos y colocamos dos tornillos más en la parte trasera, de manera que nos sirviera para encajar el conjunto en el muro posterior de piedra y poderlo quitar y sustituir por el marco de piedra que íbamos a construir.

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Así comenzamos a construir el mencionado marco en poliestireno expandido, cortando las piezas necesarias y realizándoles unas regatas o hendiduras longitudinales con el espesor que tiene el muro trasero, para que nos permita encajar o retirarlo del mismo a nuestra conveniencia (foto 15).

clip_image032.jpgEstas piezas las hemos cubierto con otras realizadas en poliestireno extruído, que imitan la forma de las piedras a las que hemos redondeado, con una pequeña lima, de forma irregular las aristas y las esquinas, procurando que no salieran dos piedras iguales (foto 16). Con paciencia las hemos pegado con cola blanca de carpintero y sujetado, mientras su secado, con alfileres. En la parte alta de la fuente clip_image034.jpghemos preparado otras piedras a modo de esquinas y otra a modo de ménsula en el centro y las hemos pegado del mismo modo (foto 17). En el dintel superior nos hemos limitado a marcar con el cúter el despiece de las piedras sobre el poliestireno expandido. Concluido los dos alzados y la parte superior las hemos pegado entre si formando un solo conjunto, pero teniendo cuidado que no se pegara al resto del muro trasero para permitir su sustitución según lo comentado anteriormente.

Una vez seco el conjunto hemos procedido a desollar las piedras con un cepillo de cerdas de acero, para alterar la superficie de las mismas y a continuación dar una ligera capa de escayola en la superficie de todas las piedras, sobre todo las del dintel superior para disimular y evitar que se vean las bolitas del porexpán.

En cuanto a la pintura hemos empleado un marrón, un negro y un ocre. Con el marrón, mezclado con agua, hemos embadurnado todo el conjunto para que entrara sobre todo en las zonas profundas entre las piedras, y nos hemos ayudado con algo de negro para intensificar en ciertas zonas la desigual coloración de la piedra. Una vez seco empleamos el ocre, con la técnica del pincel seco, para dar un primer matiz al exterior de las mismas y una vez seca esta capa, hemos ido iluminando con blanco, también con pincel seco, tratando de obtener un tono similar al efecto conseguido en el muro y brocal de la fuente. De igual forma hemos acabado dando algunos toques de verde en aquellas zonas que se nos antojaban fueran afectadas por la humedad y por el agua (ver foto final).

Materiales empleados:

  • Porexpán o poliestireno expandido y extruido.
  • Corcho prensado.
  • Lápiz, bolígrafo, marcador o similar.
  • Cúter, lima pequeña y alfileres de costura.
  • Escayola.
  • Pintura acrílica.
  • Pinceles planos.

Para concluir este artículo hemos realizado un pequeño diorama con la fuente en su nueva versión (o sea con el marco de fábrica de piedra) para que se vea el efecto en su conjunto.

Antonio Ramos Lillo (11-08)

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